El método de Webster favorecerá a las minorías políticas

Para fortalecer la participación política de las minorías, la Asamblea aprobó dentro de las reformas al Código de la Democracia el cambio del método de asignación de escaños.

De esta manera los legisladores optaron por desechar el método de D’Hondt y adoptaron el de Webster como fórmula de cálculo para determinar a los candidatos ganadores en las elecciones pluripersonales. Es decir, para la elección de asambleístas nacionales, provinciales, concejales, juntas parroquiales y Parlamento Andino.

Fausto Camacho, experto electoral, explicó que la aplicación de cada método “es aritmética elemental, sumas los votos, divides y hacen una comparación con los mayores, que son quienes ganan un escaño”.

El método D’Hondt divide a través de distintos divisores los totales de los votos obtenidos por los distintos partidos, produciéndose secuencias de cocientes decrecientes para cada partido y asignándose los escaños a los promedios más altos.

 

Si en un distrito se eligen 4 dignidades y hay 10 partidos políticos, se tendrán 40 resultados, estos se ordenan de mayor a menor, puesto que los puestos en disputa son cuatro, y el que alcance el número mayor de votos obtiene el escaño.

Pero ahora, con el método de Webster, la diferencia es que se usan divisores con números impares. “Esa sola diferencia, del divisor que se utiliza, hace que la proporcionalidad, en el caso de Webster, sea un poco mayor, lo que beneficia a las minorías”, dijo Camacho.

El vocal del Consejo Nacional Electoral (CNE), Luis Verdesoto, coincidió con Camacho al señalar que las diferencias entre los métodos es sencilla, puesto que se trata de la aplicación de un nuevo divisor.

“Permite que una lista de un movimiento político pequeño pueda entrar, teniendo en cuenta que en Ecuador existen distritos con pocos electores. Este método es más proclive a incorporar minorías a nivel de concejales y legisladores”.

El legislador Héctor Muñoz, de Suma, opinó que en principio el método de Webster apoya a las minorías, no obstante “si en la elección de los nacionales hubiéramos utilizado el de Webster, varios asambleístas no estarían en sus puestos, por ejemplo, Wilma Andrade, de la Izquierda Democrática, a la que le favoreció el método D’Hondt”.

El parlamentario mencionó que es importante recordar que otra norma aprobada fue que aquellos candidatos que, en su segunda participación electoral, no logren ganar, deberán devolver el 50% de los aportes del presupuesto electoral.

Con esto se pretende evitar que sigan presentándose los mismos candidatos.

El cambio a una lista cerrada

Para el 2021, los 13’261.994 ecuatorianos habilitados para sufragar no podrán votar entre postulantes de diferentes listas cuando se trate de listas pluripersonales, sino por la lista del partido político, lo que se denomina voto en plancha.

De esta manera el Código Electoral aprobado cambió la votación abierta por una cerrada.

El objetivo de la ley es fortalecer las organizaciones políticas del país. Para ello se reducirán los personalismos en el proceso electoral y se impulsarán los proyectos políticos de los candidatos y partidos.

La legisladora Ximena Peña, de Alianza PAIS, dijo que la lista cerrada permitirá al partido político trabajar en una propuesta conjunta con sus candidatos, así no harán campaña por separado, sino que expondrán la propuesta de la organización. También señaló que este método permitirá el fortalecimiento de los movimientos y organizaciones políticas.

La legisladora independiente Mae Montaño no está de acuerdo con este mecanismo de sufragio. Aclaró que es negativo, puesto que la ciudadanía no quiere listas cerradas o votos de una sola lista, a menos que esa sea su opción.

“Por qué quitarle a la gente la opción de escoger entre listas, si algunas son tan grandes que hacen difícil ver la calidad y conocer a los candidatos. La ciudadanía no confía en que las organizaciones políticas se preocuparán en verificar la idoneidad de los integrantes de su lista y mandarán un enlatado”, dijo. Camacho, en cambio, cree que la forma de votación es lo que más le interesa al electorado. El voto cerrado facilitará el sufragio, puesto que se elegirá solo una lista y, por consiguiente, un partido. “Las organizaciones políticas podrán sintonizarse nuevamente con la población, que hace tanta falta, puesto que los partidos se desconectaron de la sociedad”, comentó.

La ley aprobada tiene que ser vetada total o parcialmente por el Presidente de la República, en un plazo de 30 días. Hasta antes de febrero de 2020 la ley deberá estar ya en el Registro Oficial.

Fuente: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/politica/3/webster-minorias-politicas

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